Prefiera lo andaluz

Comprar fuera sale caro. Comprar productos andaluces en establecimientos andaluces, mejora nuestra economía y crea empleo

Sep 04, 2024 - 10:53
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Prefiera lo andaluz

Comprar fuera sale caro. PREFIERA LO ANDALUZ

Comprar fuera sale caro

 

Caso: Comercialización. Distribución, venta mayorista o minorista

Comprar fuera suele salir muy caro. Nos referimos a comprar productos fabricados en otro lugar o en cadenas de tiendas que tienen su sede fuera de Andalucía. Toda venta genera “valor añadido”: el beneficio de la empresa; el trabajo que esta encarga a otras; los salarios; el transporte, la publicidad, los trabajos complementarios con sus empleos secundarios, el pago de impuestos, etc. Cuando el único beneficio recibido por el lugar dónde se realiza la venta, es el de los puestos de trabajo, no nos dejemos engañar, sólo es una apariencia, especialmente en el sector comercial o de servicios como veremos a continuación, pues el resto de operaciones es dinero andaluz ingresado en otros lugares que por lo tanto sirven para beneficiar e invertir en esos lugares. Hay otras causas, razonadas a continuación:

            1.- Por cada empleo creado por una gran superficie se pierden tres en el comercio tradicional. Este extremo está más que comprobado: cuanto más grande es el establecimiento o la cadena de establecimientos, más personal ahorra. [i]Las empresas ingresan los impuestos generados por su actividad en la ciudad donde tienen su sede central. Pero esos impuestos se han cobrado dónde se ha efectuado la venta. Por lo tanto, los compradores, de hecho, financian a la Comunidad dónde se encuentra la sede a través del pago de impuestos, incluidos en el precio de venta.

            2.- Para obtener una cifra concreta de ventas, las grandes superficies requieren menos empleados que el pequeño comercio. Aproximadamente la tercera parte. Esto significa que, por cada puesto de trabajo creado por una gran superficie, se pierden tres.

            3.- En la sede central de las empresas fabricantes y de las cadenas de tiendas, trabaja un número importante de personas. Esos trabajadores sólo pueden ser de la localidad o la comarca dónde esté la sede.

            4.- Todas las empresas encargan sus suministros a otras de su misma ciudad o alrededores. Productos (marcas blancas) materia prima, publicidad, impresos, cartelería, transportes, vigilancia, cualquier tipo de servicio se contrata de forma preferente con empresas de la vecindad. Por lo tanto, salvo alguna excepción, no reportan beneficio a la comunidad en la que venden. Esto es fácilmente demostrable: basta con mirar en la etiqueta la procedencia de las “marcas blancas”, e incluso de la mayoría de sus productos, en el caso de las cadenas de supermercados alemanes o en los madrileños y valencianos. En consecuencia, salvo alguna excepción muy excepcional, nos inundan de productos foráneos, lo que disminuye la posibilidad de crear puestos de trabajo en nuestra Comunidad.

            5.- Estas empresas, cuando invierten, ya sea en nuevos negocios o en actividad social como fundaciones, también se ciñen a su ciudad de origen y como mucho a alguna de alrededores o muy señalada según sea su interés, con lo cual tampoco en estos apartados hay beneficio alguno para las comunidades dónde efectúan la venta.

            6.- Se ha hecho creer que el precio de estos establecimientos es más bajo que el de las cadenas con sede en Andalucía. Es falso. Un espejismo producido por la publicidad y el aspecto de las tiendas. Las cadenas que operan en Andalucía, pero tienen fuera su sede, son más caras que las que tienen su sede en la Comunidad Andaluza. Basta comparar varios productos, para darse cuenta del error; cuanto mayor sea el número de productos comparados, más ventajoso queda el precio final, a favor de las andaluzas. Bien entendido que deben compararse productos de marca entre sí y de marca blanca entre sí, sin mezclar unas y otras. Como puede verse, son razones de peso máximo las que aconsejan comprar productos andaluces y en establecimientos andaluces, para que nuestro dinero no emigre y no sirva para enriquecer más a otras comunidades. Hay que ser responsables: comprando productos andaluces y en establecimientos andaluces, ayudaremos eficazmente a mitigar el lacerante paro que sufre nuestra Comunidad. Quienes prefieran establecimientos o productos de fuera, estarán colaborando a aumentar ese paro.

Caso: producción, fabricación

            En lo referente a la compra de productos, fabricados o servicios, el planteamiento es el mismo. En alguno de estos casos, puede ser que la empresa tenga instalada alguna fábrica en Andalucía, con lo cual ha creado unos puestos de trabajo habitualmente en menor número que los mantenidos fuera de nuestro suelo. Pero el mayor perjuicio viene de los productos importados de otras comunidades ajenas a Andalucía. Cabe hacer una excepción con las provincias de Badajoz y Murcia, siempre que tengan la sede central dentro de la propia provincia correspondiente. El motivo es que en algún momento han estado unidas a Andalucía y tal vez podrían querer volver a estarlo. Por eso  habría que contemplarlas en el mismo plano de Andalucía, o todo lo más en el segundo, si hubiera varios planos, que no es el caso.

            No nos dejemos engañar. Las empresas de fuera, como en el caso anterior, hacen sus inversiones de todo tipo dónde mismo esté la sede o muy cerca, salvo excepciones  muy escasas.

            Emplean en su localidad a muchas más personas de las que puedan emplear en Andalucía, pues en la inmensa mayoría de los casos en Andalucía ni siquiera contratan a nadie y sus impuestos son ingresados en el lugar dónde radique la sede, igual que en el caso de la distribución.

            Contratan los servicios en el mismo lugar donde residen.

            Ingresan sus impuestos en la ciudad o Comunidad dónde se encuentran ubicados. Pero esos impuestos, que figuran como cotización de esa Comunidad, no son generados por ellos mismos, sino que son obtenidos en la Comunidad dónde los han vendido. Y debe recordarse que Andalucía es la más poblada, con diferencia, a pesar de los casi tres millones de personas obligadas a emigrar, precisamente por no haber dispuesto de suficiente empleo al concentrarse la industria en otras comunidades. (Véase este punto, ampliado en el mismo libro recomendado en la llamada 1.)

Productos elaborados con materiales extraídos de nuestra Comunidad

            Últimamente se está intentando convencer a los andaluces que si se dejaran de comprar productos manufacturados en otro lugar pero extraídos en Andalucía, ya sean del campo, de la pesca o de la minería, los más perjudicados serían los propios andaluces. Esto es falso, es un engaño. Porque si esos productos fueran manufacturados en Andalucía, además de beneficiar a los productores beneficiarían también a los trabajadores de las empresas manufactureras.

Impuestos

            Y en todos los casos como ya se ha apuntado más arriba, si se activa la industria andaluza y el comercio andaluz, esto es, con sede en Andalucía, los impuestos serán ingresados en Andalucía. Con ello nadie podrá argumentar que “sostienen”, o peor aún, “mantienen” Andalucía en gran medida, porque ellos “pagan más impuestos”. Como también se ha dicho más atrás, eso es falso, es una falacia que se podrá desmontar plenamente el día que Andalucía compre con preferencia absoluta productos fabricados en Andalucía, en establecimientos radicados y con sede central en Andalucía.

            Se trata por tanto de no perder el dinero gastado en consumo de todo tipo, que repercutiría en Andalucía si fuera ingresado en Hacienda en Andalucía y no en ningún otro lugar, cuando se compran productos importados de fuera, o servicios, o en establecimientos cuya sede esté radicada fuera. En consecuencia, comprar productos fabricados, elaborados o manufacturados en Andalucía, servicios andaluces y en establecimientos andaluces, permitirá elevar la producción, mejorar la industria y el comercio y por tanto aumentar el empleo de forma muy considerable.

 

Caso: Transporte

            Este es otro motivo para preferir lo recolectado, producido, fabricado o elaborado en Andalucía. El tiempo está cambiando como ya es innegable. La temperatura sube y va a continuar subiendo, hasta hacer la vida imposible en algunos lugares. Una de las cosas más perentorias e importantes que precisamos hacer, es reducir la huella de carbono.

            En consecuencia, hay que limitar, minorar muchísimo los desplazamiento. El transporte de productos manufacturados de un lugar a otro debe ser suprimido o como mínimo reducido al máximo, si queremos que nuestros descendientes próximos puedan respirar.

            Así que además de invertir nuestro dinero en nuestra comunidad, en vez de permitir que nuestro dinero sea invertido en otra como está ocurriendo en la actualidad, al disminuir el desplazamiento de alimentos, calzado, vestido, mobiliario, adornos, etc. disminuirá sensiblemente la huella de carbono y así impediremos o como mínimo retrasaremos mucho la subida de las temperaturas.

            No es un deber de los consumidores solamente. Es de todos, por lo tanto de los consumidores también. En cuanto a la responsabilidad de las grandes empresas, también es deber nuestro presionar para obligarlas a reducir o mejor eliminar la contaminación producida por ellas. Pero este, ya, es un tema distinto, el de la participación ciudadana, que merece un espacio propio, independiente.

Caso: Servicios

            Todo lo escrito anteriormente también es válido para los servicios: publicidad, diseño, moda, transporte, compra de vehículos, gestorías, despachos jurídicos y cualquier otro, podrán contribuir a mejorar los ingresos de todos los andaluces, mediante la generación de riqueza y creación de empleo, como en los casos anteriores, siempre por las mismas razones.

Conclusión

            Tener en cuenta estos razonamientos es pensar en nosotros mismos, en nuestros hijos y nietos, en mejorar nuestro nivel de vida e impedir que nadie pueda echarnos en cara “que nos financian”. Tomar conciencia de nuestra situación y aplicar medidas correctas para ponerle remedio, es el principal deber de todos los andaluces.



[i]  En 2020, la mayor cadena de supermercado de las que operan en la Comunidad andaluza, una empresa con sede social en Valencia facturó 3551millones de euros, 506’43 más que las diez primeras con sede en Andalucía. Pero sólo creó 18.430 empleos, frente a los 23.974 de las mismas diez cadenas andaluzas. (Fuente: “Andalucía un mundo colonial”, pág. 48)

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