El jefe de los bomberos de Los Palacios: “No podemos depender siempre de la voluntariedad de las horas extras”
Lo ocurrido este sábado en el municipio sevillano de Los Palacios y Villafranca, que tuviera que cerrarse su parque de bomberos por falta de efectivos, pudiera parecer un accidente o excepción, pero en realidad puede volver a pasar si se tiene en cuenta que, cualquier día, son solo tres bomberos los disponibles para cualquier percance en una localidad que roza los 39.000 habitantes. Por eso el jefe estos bomberos, Juan José Benítez, hace un mes que ya reclamó el refuerzo de una plantilla que cuenta con 15 profesionales más él mismo en tareas de coordinación pero que en realidad solo puede contar a diario, como mucho, con tres efectivos en activo. “Lo veíamos venir porque conocemos las situaciones que suelen darse en verano”, asegura Benítez, y avisa: “Y esto no es algo que ocurra solo en el parque de Los Palacios, sino que puede ocurrir también en los demás”.
Para colmo, el parque de bomberos de Los Palacios y Villafranca ni siquiera va a contar estos próximos meses con 15 profesionales, sino con 10 como mucho: dos bomberos siguen de baja, otro acaba de empezar su baja por paternidad y a otros dos les corresponde su quincena de vacaciones estivales. Si a esto se le suma la eventualidad de que cualquiera de los restantes bomberos pueda enfermar, como ocurrió este pasado sábado, las cuentas ya no salen, ni siquiera contando con lo que ya se ha convertido en costumbre: que haya siempre compañeros dispuestos a echar horas extras. “Es que no podemos depender siempre de la voluntariedad, de que los compañeros quieran hacer horas extras”, insiste el jefe del parque palaciego.

- Los bomberos palaciegos llevan años reclamando entrar en el consorcio provincial.
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Sin embargo, eso es lo que ocurre una semana sí y la siguiente también. “Si no fuera por esta predisposición de los compañeros, sería imposible mantener el parque abierto siempre como lo hacemos”, asegura Benítez, que no tiene más que palabras de alabanza para su plantilla “porque lo cierto es que siempre están al pie del cañón y demostrando una responsabilidad fuera de lo común”. El problema es que, con nueve bomberos o menos en activo, es imposible garantizar que en todos los turnos haya como mínimo una pareja de bomberos trabajando porque “los salientes de un turno tienen prohibido por ley seguir trabajando aunque hagan falta o haya una emergencia”.

- Intervención de los tres bomberos normalmente disponibles en el último incendio junto al punto limpio.
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“A nadie le amarga un dulce”, dice otro de los bomberos palaciegos en referencia a las horas extras, “pero es que ya no se trata de dinero, sino de que el cuadrante depende directamente de que echemos esas horas extras y no todos están dispuestos siempre porque algunos tenemos la sensación de no tener vida”.
El jefe ha solicitado formalmente al equipo de gobierno de Juan Manuel Valle (IP-IU) que se cubran las dos plazas vacantes de bomberos funcionarios con las que cuenta el Ayuntamiento, “pero que esto se lleve a efecto ya depende de criterios políticos y sobre todo económicos”, asegura Benítez. Si el Ayuntamiento accediese a reforzar la plantilla con esas dos plazas, ya serían 18 en vez de 16 los bomberos, pero “ni así garantizaríamos siempre el turno de tres compañeros activos, porque para eso necesitaríamos como mínimo 20”, explica el jefe, que este sábado pasó “un día malísimo” porque es perfectamente consciente de lo que hubiera podido ocurrir.
“También el compañero al que le tocó estar solo en el parque lo pasó muy mal, porque sabemos que un solo bombero no es operativo para nada, ni para una emergencia gravísima ni para una salida más o menos leve”. Ocurrió, de hecho, al poco de cerrarse el parque, por un incendio de pastos más allá de la pedanía de Chapatales. “Solicitamos al Consorcio provincial que mandara al menos un efectivo para no vernos en la necesidad de cerrar el parque, pero no accedieron”, recuerda Benítez. Al declarase el incendio de pastos, fueron los bomberos de Utrera quienes acudieron para sofocarlo. Pero detrás de la actuación se perfila el peligro latente: “Si en vez de un incendio de pastos hubiese sido en una vivienda con personas”, advierte Benítez, “nosotros no hubiéramos podido actuar, claro, y el problema de Utrera es que tardan como 20 o 25 minutos en llegar aquí, lo cual es una barbaridad de tiempo para una intervención de ese tipo”.
El consorcio: ¿el cuento de la buena pipa?
“Lo de entrar en el consorcio provincial parece ya el cuento del lobo”, reconoce Benítez, y coincide así con lo expresado el pasado sábado por el propio concejal de Seguridad Ciudadana, José Manuel Triguero, que se quejaba de que “llevamos más de dos años escuchando que antes del verano, o que antes de fin de año, pero una y otra vez surgen problemas burocráticos”. “Yo no sé ya qué otra excusa van a poner la siguiente vez, pero entrar en el consorcio facilitaría nuestro trabajo”, insiste el jefe de los bomberos palaciegos, consciente de que, en vez de con los bomberos de la plantilla municipal, podrían contar en todo momento con unos 200 bomberos en caso de necesidad.

- El último fuego intencionado en el Cerro de las Cigüeñas ha terminado con la últimas plantaciones de los voluntarios.
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Esta espera no es exclusiva de Los Palacios y Villafranca, sino también de los otros cuatro grandes parques de la provincia de Sevilla: el de Utrera, el de Lebrija, el Morón de la Frontera y el de Écija. “El problema que tenemos ahora mismo, y especialmente en verano, cuando se producen más incendios, es que si a Utrera le pasa lo que a nosotros este fin de semana, no puede actuar, y nosotros tardamos más de 20 minutos en llegar allí, y si es al revés, lo mismo”. Con una plantilla de centenares de bomberos, la cosa cambiaría, “porque es que estamos siempre en el filo de la navaja”, reconoce Benítez, que ha reconocido, en todo caso, la apuesta del Ayuntamiento “por reforzar la profesionalidad de los bomberos funcionarios y no por echar mano del voluntariado, que es una práctica que está ya en peligro de extinción”.
Demasiados incendios
Actualmente, en ese consorcio provincial solo están los bomberos que ya dependían de la Diputación provincial de Sevilla y los que forman parte de la mancomunidad del Aljarafe. Pero la provincia es extensísima y los incendios veraniegos están a la orden del día. Solo en Los Palacios y Villafranca se han producido sonados fuegos en las últimas semanas: no solo los acostumbrados contenedores de basura que salen ardiendo ya en cualquier barrio a manos de desaprensivos que tanto cuesta pillar in fraganti, sino el incendio que ha hecho estragos en el principal humedal de la localidad, el Cerro de las Cigüeñas, declarado Zona de Especial Protección de Aves, o los repetidos incendios en los alrededores del punto limpio.
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