La Oreja de Van Gogh inunda de 'Rosas' y nostalgia el Córdoba Live

Jul 05, 2026 - 09:00
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La Oreja de Van Gogh inunda de 'Rosas' y nostalgia el Córdoba Live

Amaia Montero se dirige a los asistentes durante el arranque del concierto en el Córdoba Live

La banda donostiarra brilla en El Arenal en su primera visita a la ciudad desde el regreso de Amaia Montero, con un repaso de 22 canciones a su primera etapa, que se cerró a medianoche entre confeti y aplausos

Hay conciertos que se escuchan y conciertos a los que se vuelve. Lo del sábado en El Arenal pertenece a la segunda categoría, porque buena parte de las varias millares de personas que colmaron el recinto del Córdoba Live no venían solo a ver a La Oreja de Van Gogh. Venían a comprobar si aquellas canciones que sonaban en el discman, en el coche de los padres o en el autobús del instituto seguían diciendo lo mismo veinte años después. Y la respuesta, coreada por miles de gargantas desde el primer acorde, fue que sí. Público de todas las edades -aunque con una amplia mayoría instalada en la treintena- y una noche que amenazaba con ser un horno y acabó regalando brisa, se juntaron para casi dos horas de celebración colectiva.

La cita llegaba envuelta en un contexto que trasciende lo musical. Amaia Montero dejó la banda en 2007 para emprender su carrera en solitario y su regreso, anunciado a finales de 2025 tras la salida de Leire Martínez, convirtió la gira 'Tantas Cosas Que Contar' en el acontecimiento pop del año en España: fechas agotadas por todo el país, 90.000 entradas vendidas solo en Madrid y un periplo que se extenderá hasta 2028. Aunque el esperado retorno no ha estado exento de ruido. Las dudas sobre el estado vocal de Montero en los primeros conciertos de mayo alimentaron el debate y las críticas, pero ha sido la propia gira, sus actuaciones y los hechos los que han ido apagando el hate a base de noches como la de este sábado en Córdoba.

Varios millares de personas abarrotaron el recinto de El Arenal para presenciar el esperado regreso de la banda donostiarra

La jornada arrancó mucho antes del plato fuerte. Las puertas de El Arenal se abrieron a las 20:00 y el encargado de caldear el ambiente fue RO1, el alter ego musical del cantante gallego Roi Méndez, conocido por su paso por Operación Triunfo 2017 y reinventado ahora bajo este proyecto lanzado en 2025 que se articula en trilogías de canciones. El gallego repasó sus temas más populares, como Perfecto desastre o Dime si vas a venir, en los preludios del concierto ante un recinto que se iba llenando poco a poco.

Una celebración en veintidós canciones

A las 22:14, con apenas un cuarto de hora de cortesía sobre el horario previsto, las luces se apagaron, las pantallas comenzaron su juego y una plataforma elevadora hizo emerger del suelo del escenario a una Amaia Montero vestida de rosa con los primeros compases de '20 de enero'. Córdoba entera se puso a cantar desde el primer verso y ya no paró, con los gritos de “Amaia, Amaia” abriéndose paso entre canción y canción desde el arranque. Tras 'Deseos de cosas imposibles' llegó una de las declaraciones de intenciones de la noche: 'El último vals', la canción con la que debutó Leire Martínez en la banda y una de las dos únicas huellas de aquella etapa en el repertorio, que Montero defendió con una solvencia que hace dos meses parecía impensable.

La Oreja de Van Gogh desplegó un cuidado montaje escénico bajo una espectacular estructura cilíndrica de pantallas y luces

Porque esa fue quizás la gran noticia de la noche. Quien viniera buscando a la Amaia frágil e insegura de los primeros conciertos de la gira se encontró con una artista suelta, entregada y en su mejor momento vocal de la gira, bromas incluidas: “Un secreto, ahí arriba se está mucho más fresquito”, soltó entre risas tras cantar 'Mariposa' subida a la plataforma elevadora. El repertorio, volcado en la primera etapa del grupo, fue encadenando 'Nadie como tú', 'Dicen que dicen', 'La chica del gorro azul' y una 'Dulce locura' especialmente celebrada por el público, además de 'Todos estamos bailando la misma canción', el single publicado en diciembre de 2025 que abre la nueva etapa de la formación.

El momento más emotivo llegó pasadas las once de la noche, cuando Xabi San Martín se quedó a solas con el piano para arrancar 'Tan guapa', la canción que el teclista compuso originalmente para Amaia y que ambos convirtieron en un dueto delicado, rematado con un largo abrazo entre los dos. De ahí, la traca: 'París' levantó una de las mayores ovaciones de la noche, 'Cuéntame al oído' la cantó el público casi en solitario y 'Pop' transformó El Arenal en una discoteca noventera mientras la grada le dedicaba a la cantante un “guapa, guapa y guapa, reina, reina y reina” que ella recibió visiblemente emocionada.

La vocalista donostiarra exhibió una enorme entrega y su mejor nivel vocal durante las casi dos horas de actuación

'Rosas' a capela y confeti para cerrar

Tras 'La playa', otra de las más esperadas y coreadas de la velada, y los rescates de 'El 28' y 'Soledad', llegó el clímax anunciado. 'Rosas' convirtió El Arenal en un coro gigantesco que se marcó hasta dos bises del estribillo a capela, con la banda en silencio y el público llevando el peso de uno de los himnos indiscutibles del pop español de este siglo. El grupo amagó con marcharse, la grada respondió con el clásico “otra, otra” y la propina llegó en forma de bloque final: 'Perdida', 'Cuídate' y 'Muñeca de trapo' encadenaron el desenlace. Antes del cierre hubo tiempo para un último gesto de complicidad. “Me hace mucha ilusión citar a un técnico. Es el cumpleaños de uno del equipo, de Álvaro. ¿Le cantamos cumpleaños feliz?”, propuso Amaia, y El Arenal entero le cantó el cumpleaños a un miembro del equipo de la gira.

Después, 'Puedes contar conmigo' puso el broche justo cuando el reloj marcaba las doce de la noche, con los cinco músicos agradeciendo juntos el cariño del público mientras las pantallas dedicaban los créditos a todo el equipo técnico. Casi dos horas después de emerger vestida de rosa, Amaia Montero abandonó el escenario con una camiseta del mismo color lanzada desde la grada. La cantante había recordado durante la noche que la banda le debía una a Córdoba desde que la lluvia obligara a suspender su primera cita con la ciudad, un mes de mayo. Esta vez la única lluvia que cayó sobre El Arenal fue de confeti. Bueno, y la de alguna lágrima que se escapó entre el público.

Amaia Montero agradeció el cariño del público cordobés en todo momento

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